Se asocia con el amor, la compasión, la autoestima y la sanación emocional desde una perspectiva espiritual. Se considera una piedra vinculada al corazón, especialmente a la capacidad de reconocer el propio valor, cultivar relaciones afectivas saludables y abrirse a nuevas experiencias emocionales.
2-4 cm
Amor propio: ayuda a la aceptación personal, la autoestima y el reconocimiento del propio valor.
Equilibrio emocional: se relaciona tradicionalmente con la liberación simbólica de tristeza y emociones acumuladas.
Amor y relaciones: representa la ternura, la compasión y la apertura a vínculos afectivos más conscientes.
Alegría y vitalidad: se asocia con recuperar la ilusión, el entusiasmo y la conexión con las pequeñas cosas.
Transformación interior: acompaña los procesos de crecimiento personal y reconciliación con experiencias pasadas.
Compasión: favorece, dentro de su significado espiritual, una actitud más amable hacia uno mismo y hacia los demás.