Se considera una piedra especialmente vinculada a mantener los pies en la tierra y recuperar el equilibrio en momentos de tensión o dispersión. Es una piedra muy utilizada en prácticas de enraizamiento, meditación y protección energética, especialmente cuando se busca sentirse más centrado, presente y seguro.
1-2cm
Enraizamiento: ayuda a conectar con la tierra y recuperar estabilidad.
Protección energética: tradicionalmente se utiliza como amuleto frente a energías o ambientes considerados negativos.
Fuerza y determinación: se relaciona con la voluntad, la resistencia y la capacidad de mantenerse firme.
Equilibrio emocional: mantiene la serenidad y autocontrol ante situaciones difíciles.
Concentración: se asocia con la claridad mental y la capacidad de mantener el foco.
Confianza y seguridad: ayuda a la fortaleza interior y seguridad en uno mismo.
Liberación de energías: dentro de la tradición esotérica, se utiliza para dejar atrás aquello que genera sensación de carga o desequilibrio.